Diciéndole Sí a la Vida

¿Se queja usted acerca de su vida? ¿Se queja acerca de lo que le sucede, o acerca de lo que tiene o de lo que no tiene?

Yo solía hacerlo, mucho. Esperaba que al quejarme pudieran mejorar las cosas, pero esto no sucedía.

 

En contraste con mi tendencia a quejarme, yo era un hacedor.

No me gustaba enseñar en la escuela pública.

 

Entonces renuncie y cree programas de educación medioambiental y liderazgo en medio de la naturaleza.

Comencé a escribir.

 

Construí mi propio negocio.

 

A pesar de que me gustaba lo que hacía y de que era bueno en ello, era algo difícil. Me dejaba sin energía.

Sentía como si estuviera subiendo una montaña con 50 libras de rocas en mi equipaje.

 

Tenía que forzarme a mí mismo a comenzar una acción.

Frecuentemente me quejaba.

 

Yo pensé, “La vida no debe ser tan dura.”

 

Me preocupaba cerca de quemarme.

O quizás algo peor.

 

Siete Prácticas para crear casi cualquier cosa

Estas siete prácticas no son una fórmula mágica.

 

Sin embargo, le ayudarán a crear resultados sobresalientes en cualquier actividad que usted comience.

 

Un Nuevo Enfoque

Un día, me encontré con un viejo amigo que había creado una vida verdaderamente exitosa.

 

John había sido un arquitecto renombrado, pero luchó contra la tendencia de “diseñar con base en el dinero.”

A pesar de los reconocimientos, el abandonó su profesión, la política, y una ciudad maravillosa.

 

El diseñó y construyó una casa en un hermoso valle rural y reconstruyó su vida como artista, maestro y hombre de familia.

 

Cuando hablamos, John tenía un maravilloso matrimonio que había durado muchos años y dos maravillosos hijos autosuficientes.

Sus obras habían cambiado de hermosas escenas comunes de la naturaleza a pinturas llenas de vida y vibrantes acerca de personas que estaban haciendo lo que ellos amaban.

 

Le pregunté porque pensaba que las cosas habían funcionado tan bien.

 

“Fue difícil al principio,” dijo él. “Pero se convirtió en algo mucho más fácil cuando comencé a decirle si a todo lo que se me cruzaba en el camino.”

“¿Que quieres decir?” , pregunté

 

“En vez de preocuparme acerca de cada decisión,” dijo él, si una oportunidad llegaba, yo le echaba un vistazo.

Yo intentaba.

 

En medio de miedos o dudas, yo decía, “Si” y lo hacía.

Era algo grandioso.

 

Sentí que estaba viviendo sin tener que sentir remordimiento por nada.

“Pero,” agregó él, esto tenía también un punto débil.

 

Decirle sí a todo puede ser algo agitado.

 

Frecuentemente tenía muchas cosas andando.

Demasiadas, algunas veces.

 

Tuve que aprender a decirle si aquellas cosas más importantes para tener un espacio para que éstas crecieran.

“Tuve que aprender a dejar pasar aquellas cosas menos importantes.

 

Descubrí que dejar pasar es parte de decir “si” para cambiar y concluir.

 

Cuando comencé a decir “si” de esta manera, todo comenzó a fluir.

 

No tuve que forzar decisiones o acciones; los resultados parece que llegaban naturalmente.

Yo tomé la vida tal cual y como está llegaba.

Me relajé, finalmente fue fácil con el cambio.”

 

Cuando me despedí de John su charla me había inspirado pero también me había confundido.

A pesar de que está progresando en mi propia vida, las cosas no fluían para mí.

 

Tenía que forzarme a tomar decisiones y actuar.

 

Traté de luchar para ser aquello que yo quería.

Las 50 libras de roca todavía estaban en su lugar.

 

La Palabra en Nuestro Corazón

Luego de meditar acerca de las palabras de John por algún tiempo, finalmente encontré la sabiduría de algo que yo había leído, pero que no había comprendido totalmente.

 

“Cada uno de nosotros lleva una palabra en su corazón,” escribió positivamente el psicólogo Martin Seligman en su libro Learned Optimism, "a 'no' or a 'yes'."

¿Cuál, me maravillaba, sería mi palabra?

 

Entre más pensaba acerca de ello, a pesar que me enfocaba en lograr resultados positivos, la palabra dominante en mi mente aún era “no.”

 

En un intento por mejorarme a mí mismo, y a mi mundo, me enfoque principalmente en problemas.

 

Invertí energía preciosa tratando de deshacerme de aquellas cosas que no me gustaban y que yo no quería.

A pesar de que yo sabía que “crear” usualmente generaba mejores resultados y más duraderos que solucionar los problemas, yo veía mis creaciones como soluciones a problemas en vez de cosas que yo amaba y que deseaba darles su ser.

 

Al tratar de forzar las creaciones para que fueran, utilice manipulación de la fuerza de voluntad.

Traté de inflar las fuerzas que intervienen en mi voluntad.

 

Eso funcionaba en algunas ocasiones, ¡pero era algo agotador! Peor aún, los resultados rara vez eran duraderos.

También utilice la manipulación de conflictos.

 

Sintiendo pena por mí mismo debido a que la creación no llegaba tan fácil como yo pensé que lo haría, yo me lamentaba y me quejaba.

Al hacerlo, no solamente me agotaba sino que irritaba a otros y frecuentemente sucedían conflictos.

 

Yo no era así todo el tiempo. Yo lograba hacer las cosas.

Yo tomé el liderazgo al crear una escuela de montañismo.

 

Desarrolle programas de liderazgo, escribí artículos, dar conferencias y comencé a trabajar como entrenador con otras personas.

 

Sin embargo, luego de esa charla con John, me cuenta que “Si” no era la principal palabra en mi corazón.

Cuando lo hice, las cosas cambiaron dramáticamente.

Diciéndole “Si” a lo que sea que la vida le traiga

Gradualmente dejé ir mi necesidad de resolver problemas.

 

En vez de ello, me enfoqué en crear lo que yo realmente quería en mi vida y en mi mundo.

Ya no puse mi voluntad a otros, al mundo y a mí mismo.

 

Comencé a hacer lo que sugiere el poeta Rumi; me dejé llevar silenciosamente por el fuerte impulso de lo que yo realmente amaba.

 

Súbitamente, la vida se volvió más fácil. Fue como si alguien removiera esas 50 libras de rocas de mi espalda. Mis piernas se sintieron más fuertes y mi paso fue ligero.

Me sentía relajado y subía con facilidad la montaña de mi vida.

 

Si, yo aún tenía problemas. Yo aún enfrentaba obstáculos y adversidad, pero los acepté en vez de luchar en contra de ellos.

 

Asumí las dificultades como algo que “sucedía,” materiales en bruto con los que creaba lo que realmente me importaba.

Aprendí de la adversidad, y surgí sobre ella.

 

Aprendí a decir “si” a lo que fuera que viniera.

 

Fue un gran día cuando me di cuenta que podía crear éxito y felicidad con lo que fuera que me diera la vida.

 

Reinventé mi negocio para reflejar esta nueva parte interior.

Interactué mejor con mis clientes.

 

Mi escritura se volvió más fácil y más efectiva.

 

Y antes de darme cuenta, comencé a sentir el flujo del que John había hablado.

Mi vida, me di cuenta, era muy buena. ¡Sí!



Artículo traducido y publicado con autorización expresa del autor
Artículo traducido en español exclusivamente para SeaFeliz.CO por Monica Yaneth Loeb Willes


La utilización de este artículo en cualquier medio está expresamente prohibida sin la autorización por escrito de la editora.
Crédito de las imágenes: Pixabay

 

Bruce Elkin

Bruce Elkin es un escritor, motivador y consultor quien ayuda a individuos y a organizaciones a crear lo que realmente importa a pesar de los problemas, circunstancias y la adversidad.

Su libro Emotional Mastery: Manage Your Moods and Create What Matters Most-With Whatever Life Gives You (Dominio Emocional: Maneje sus Emociones y Cree lo que realmente importa con lo que la Vida le Brinde) está disponible en el sitio web:

Sitio web:

http://www.BruceElkin.com

www.BruceElkin.com